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Relaciones públicas 2026: de la visibilidad al valor de negocio


Las RP continúan consolidándose como una función capaz de influir en decisiones de negocio, anticipar riesgos y fortalecer la confianza corporativa

Durante años, las relaciones públicas (RP) fueron vistas como una función centrada en la reputación y la visibilidad mediática. Sin embargo, a medida que las empresas enfrentan entornos más complejos, audiencias más informadas y una economía digital impulsada por la inteligencia artificial (IA), las RP han tenido que evolucionar hacia un rol de gestión estratégica.

Incluso, 62 % de los CEOs y CFOs hoy esperan que sus equipos de relaciones públicas y comunicación asuman un papel aún más relevante al impactar directamente los objetivos comerciales de sus organizaciones, según datos de la Public Relations and Communications Association (PRCA).

La necesidad de adaptarse a los retos actuales está llevando a las áreas de comunicación y marketing a capitalizar los beneficios de las estrategias de relaciones públicas, no solo para influir en la percepción de marca, sino también para asumir un rol como impulsoras del valor empresarial.

“Las relaciones públicas están trascendiendo su papel de gestión de la reputación para integrarse en la estrategia corporativa, aportando inteligencia de mercado, análisis reputacional y visión prospectiva”, señala Héctor M. Meza Curiel, director general de InfoSol. Asegura que esto significa que “la comunicación será un actor más estratégico, capaz de anticipar escenarios, guiar decisiones empresariales y generar valor medible para el negocio”.

Tendencias que darán más valor de negocio a las RP

En 2026, las RP estarán más cerca que nunca del corazón del negocio. Ya no serán solo un vehículo de visibilidad, sino una herramienta de gestión que conecta estrategia, reputación y resultados de negocio. Su función evolucionará hacia la creación de valor desde múltiples frentes, consolidándose como un socio estratégico de la alta dirección. Para lograrlo, Meza Curiel asegura que las RP deberán adaptarse a un entorno impulsado por factores como la inteligencia artificial y la economía de la atención.

El directivo de InfoSol comparte las principales tendencias que marcarán la evolución de las relaciones públicas hacia 2026, y cómo éstas redefinirán su valor dentro de las organizaciones.

1. De la visibilidad de marca a la influencia estratégica. Las RP dejarán de centrarse únicamente en “hacer que la marca aparezca en los medios” para enfocarse en construir influencia en todo el ecosistema de stakeholders. Las marcas buscarán que sus mensajes impacten en audiencias específicas —inversionistas, reguladores, comunidades, talento y clientes— con base en datos y analítica avanzada. Con ello, RP podría estar aportando a la inteligencia relacional que necesitan los negocios para anticipar riesgos, detectar oportunidades y fortalecer la toma de decisiones corporativas.

2. Optimizar la comunicación para la IA, la nueva ventaja competitiva empresarial. Con los motores de búsqueda impulsados por IA, que no muestran solo enlaces, sino respuestas inteligentes basadas en fuentes que consideren creíbles y relevantes, las relaciones públicas deberán evolucionar hacia una estrategia de comunicación optimizada para la IA. Las empresas que logren posicionarse dentro del “razonamiento” de la IA ocuparán un espacio privilegiado en la nueva economía de la información, influyendo directamente en las decisiones de compra, en la percepción de los inversionistas y en la construcción de reputación digital.

3. La figura del CEO cobra un protagonismo renovado. Los líderes empresariales serán cada vez más evaluados por su capacidad de comunicar propósito y empatía. En 2026, los CEOs que comuniquen con autenticidad y consistencia fortalecerán la reputación institucional, impulsarán la cultura corporativa y aumentarán la confianza de los stakeholders. El CEO se consolidará como embajador de confianza, especialmente en temas de sustentabilidad, innovación y cultura laboral, lo cual será un factor determinante para atraer inversión, talento y aliados comerciales.

4. Comunicación con propósito y valor social comprobable. Con la sociedad demandando que las empresas demuestren impacto responsable en el entorno, y no solo discursos inspiradores, las RP tendrán la función clave de conectar el propósito corporativo con acciones verificables, narradas de forma transparente y humana. Sin duda, este tipo de acciones fortalecerán la licencia social para operar y generar preferencia entre consumidores y talento que priorizan la responsabilidad corporativa.

5. Gestión de la reputación corporativa basada en datos. Gracias a la analítica avanzada, las RP integrarán herramientas de social listening, análisis de sentimiento y modelos de score reputacional que permitirán monitorear la confianza, la credibilidad y la consistencia de la marca. Esto permitirá correlacionar métricas reputacionales con resultados de negocio —como preferencia de marca, atracción de talento, valor bursátil o lealtad de clientes—, fortaleciendo así la justificación del retorno de inversión en comunicación y consolidando a las RP como un motor medible de crecimiento y competitividad.

Si bien estas tendencias reflejan que las relaciones públicas están ganando mayor valor de negocio, para Meza Curiel, el verdadero cambio ocurrirá cuando las empresas comprendan que las relaciones públicas son mucho más que un complemento del marketing y aprendan a verlas como una extensión natural de la gestión empresarial.

Las RP de hoy tienen la capacidad de influir en la toma de decisiones, anticipar escenarios y fortalecer la competitividad del negocio mediante el análisis de datos, la comunicación del propósito de marca y la generación de confianza”, afirma.

Fotografía: Cortesía de InfoSol-6.0



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