Compañías en México refuerzan prevención y bienestar rumbo al mes de la mujer. Estrés laboral, enfermedades crónicas y brechas en financiamiento impulsan a las organizaciones a evolucionar hacia ecosistemas integrales de bienestar enfocados en las necesidades de sus colaboradoras
En México, la salud laboral de las mujeres comienza a posicionarse como una prioridad estratégica dentro de las empresas. La conversación se vuelve cada vez más urgente, las mujeres representan cerca del 50 % de la fuerza laboral, pero su salud recibe apenas el 6 % de la inversión privada en salud, según datos recientes del Foro Económico Mundial.
A la par, el 84 % de las mujeres mexicanas reporta afectaciones en su salud mental relacionadas con el estrés laboral, mientras que una de cada cuatro ha tenido que tomar licencia laboral en el último año, de acuerdo con el Mind Health Report 2025.
En este contexto, plataformas de bienestar corporativo como Betterfly, que promueve hábitos saludables a través de soluciones digitales para empresas, han comenzado a acompañar a organizaciones en la transición hacia modelos preventivos de salud laboral.
Más allá de ofrecer beneficios aislados, el enfoque apunta a integrar herramientas que incentiven el autocuidado, faciliten el acceso a orientación médica y fortalezcan la salud física y mental de las colaboradoras dentro del entorno de trabajo.
Empresas refuerzan programas de salud y prevención
El panorama actual está impulsando a las empresas a replantear su estrategia. Hoy, el desafío no solo radica en atender enfermedades, sino en prevenirlas. De acuerdo con datos de la OMS, en México, el 75 % de los trabajadores experimenta fatiga asociada al estrés laboral, lo que se traduce en altos niveles de agotamiento emocional.
Además, solo el 20 % de las mujeres se realiza pruebas de detección de cáncer de mama, mientras que 64.3 % no modifica su jornada laboral aun cuando presenta síntomas de salud, muchas veces por temor al estigma o por la falta de esquemas flexibles dentro de las empresas.
“Hoy las empresas están entendiendo que invertir en la salud de las mujeres es invertir en la sostenibilidad del negocio. Las organizaciones que priorizan el bienestar integral de sus colaboradoras no solo reducen riesgos laborales, también fortalecen el compromiso, la productividad y la cultura organizacional”, señaló Lina Vanegas, Head de Marketing para México de Betterfly.
Cada vez más empresas están evolucionando de seguros médicos tradicionales hacia ecosistemas integrales de bienestar que priorizan la prevención y la salud mental. En este enfoque, el acompañamiento continuo a las colaboradoras se vuelve clave. Programas de atención psicológica, asesoría nutricional, evaluaciones ergonómicas y herramientas digitales de salud comienzan a consolidarse dentro de las estrategias corporativas.
El contexto también está marcado por cambios regulatorios y una mayor conciencia social sobre la igualdad de género y los riesgos psicosociales en el trabajo. Los trastornos de ansiedad, estrés y depresión ya forman parte de la nueva tabla de enfermedades laborales en la Ley Federal del Trabajo y afectan de manera desproporcionada a las mujeres, especialmente por la doble jornada que combina responsabilidades laborales y familiares.
A ello se suman retos estructurales en materia de salud femenina. Padecimientos como cáncer, enfermedades cardiovasculares y trastornos hormonales continúan entre las principales causas de afectación en mujeres trabajadoras, muchas veces sin diagnóstico oportuno.
“La tecnología permite hoy acercar soluciones de prevención, acompañamiento y bienestar de forma mucho más accesible, ayudando a que las personas adopten hábitos saludables y tengan acceso oportuno a servicios de salud”, agregó Vanegas.
De cara al Día Internacional de la Mujer, especialistas coinciden en que la salud laboral femenina será uno de los temas clave en la agenda empresarial en los próximos años. Si bien, el sector privado ha comenzado a asumir un rol más activo, especialmente ante posibles reducciones en programas públicos de prevención, aún existen retos importantes para cerrar las brechas de atención.
La apuesta por entornos laborales más saludables, equitativos y preventivos no solo responde a una demanda social creciente, sino que también se perfila como un factor determinante para la competitividad y sostenibilidad de las organizaciones en México.
Fotografía: Cortesía de Betterfly

















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