México sobresale como uno de los mercados donde el interés por la longevidad de las mascotas se traduce en decisiones cotidianas: qué comen, cómo se previenen enfermedades, con qué frecuencia van al veterinario
La forma en que las familias mexicanas piensan la vejez de sus perros está cambiando. Durante años, la conversación giró en torno a una sola pregunta —¿cuánto puede vivir?—, pero un nuevo estudio sugiere que la prioridad se ha desplazado hacia otro lugar: no cuántos años, sino cómo se viven.
El dato tiene fondo. Si un perro de compañía vive en promedio 15.4 años, más de la mitad de su vida transcurre en la etapa senior. Esa proporción explica por qué el envejecimiento dejó de entenderse como el inicio del deterioro y empezó a verse como una etapa larga que vale la pena cuidar.
Lo que revela el estudio sobre México
De acuerdo con el estudio Mapeo de la longevidad de las mascotas: donde la demanda global se encuentra con la realidad local, elaborado por ADM, México sobresale como uno de los mercados donde el interés por la longevidad de las mascotas se traduce en decisiones cotidianas: qué comen, cómo se previenen enfermedades, con qué frecuencia van al veterinario.
El hallazgo más revelador es cultural. Mientras en otros países la longevidad suele asociarse con extender la vida a través de la ciencia o sumar años saludables, en México la aspiración es distinta: disfrutar de más años buenos junto a las mascotas. No se trata tanto de añadir tiempo sino de que ese tiempo esté lleno de bienestar y momentos compartidos.
Ese enfoque se refleja en los hábitos. A nivel global, el 74 % de los dueños procura que sus mascotas hagan ejercicio o jueguen varias veces por semana; el 54 % mantiene revisiones veterinarias preventivas; y casi la mitad incorpora alimentación especializada a su rutina. Son decisiones pequeñas y repetidas que, con el tiempo, ayudan a preservar la movilidad y la calidad de vida conforme el perro envejece.
Una tendencia que también mueve a la industria
Para Anagabriela Aguilar, marketing Grouper Manager de Ganador, este cambio redefine la manera en que se piensa el cuidado de las mascotas mayores. “Durante mucho tiempo hablamos de longevidad como un objetivo. Hoy la conversación ha evolucionado hacia la calidad de vida. Cada vez más familias buscan que sus perros lleguen a la etapa senior con energía, movilidad y bienestar”, señala.
Esa lectura de la tendencia es la que ha llevado a Ganador a desarrollar Ganador Premium Senior 7+ Etapa Dorada, una fórmula para perros mayores de siete años pensada a partir de los cambios propios de esta etapa. Con la edad, la digestión se vuelve más delicada, las articulaciones pierden movilidad, las defensas naturales disminuyen y la salud dental cobra mayor importancia. Atender cada uno de esos frentes es lo que distingue a una nutrición senior: prebióticos, probióticos y enzimas digestivas que favorecen la microbiota y la absorción de nutrientes; glucosamina, condroitina y omega-3 como soporte articular y de movilidad; un sistema antioxidante con vitaminas E y C, zinc y selenio que ayuda a reforzar las defensas; y componentes que contribuyen al cuidado dental.
Más allá de la alimentación, buena parte del bienestar en la etapa senior se construye con hábitos: el paseo diario, el descanso de calidad, las revisiones veterinarias periódicas y la atención temprana a los cambios de movilidad. Como material de apoyo, la marca comparte un Decálogo para la Etapa Dorada de tu mejor amigo, disponible como infografía descargable con diez recomendaciones prácticas para acompañar a las familias en esta etapa.
En un país donde la longevidad se entiende como disfrutar más años buenos, la pregunta ya no es solo cuánto viven nuestras mascotas, sino cómo queremos que vivan cada uno de esos años.
Fotografía: Cortesía de Ganador®


















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