Elegir juguetes eléctricos certificados no solo es una cuestión de calidad, sino una medida preventiva para evitar riesgos innecesarios en el hogar
La circulación de juguetes eléctricos falsificados o duplicados representa una amenaza real para la seguridad infantil, ya que estos productos no cumplen con los estándares de seguridad ni pasan por procesos de evaluación o certificación para identificar riesgos. Las fallas en juguetes eléctricos pueden provocar descargas eléctricas, sobrecalentamiento, cortocircuitos, incendios y más, poniendo en peligro la seguridad de los niños.
De acuerdo con el Estudio sobre la Piratería en México, realizado por la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), los juguetes se encuentran entre los productos falsificados que se comercializan con mayor frecuencia, tanto en mercados informales como en tiendas establecidas y plataformas digitales. Esta amplia disponibilidad dificulta que los consumidores determinen si un juguete eléctrico es seguro.
La situación se agrava aún más debido a la percepción pública sobre la piratería. El estudio Percepción de la Piratería en México 2024, realizado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), revela que los consumidores reconocen que comprar productos falsificados puede poner en riesgo la seguridad de sus hijos. Sin embargo, el estudio también destaca un desconocimiento generalizado sobre cómo identificar estos productos, incluso cuando se adquieren a través de medios que aparentan ser legítimos y confiables.
En el caso de los juguetes eléctricos, los riesgos no siempre son visibles. El uso diario, los daños por impactos durante el juego y el contacto con agua u otros líquidos pueden agravar fallas internas en productos no certificados, aumentando la probabilidad de fallas eléctricas.
¿Cómo los padres pueden tomar decisiones más seguras para sus hijos?
Para ayudar a mantener a los niños seguros frente a productos peligrosos y no certificados, los padres pueden comprar en establecimientos confiables y adquirir únicamente productos que hayan sido certificados conforme a estándares de seguridad. Algunos estándares para considerar incluyen:
- UL 696, Estándar de Seguridad para Juguetes Eléctricos – Para cumplir con este estándar, un juguete debe someterse a pruebas que aseguren que puede resistir el uso repetido sin presentar riesgos adicionales. Esto incluye pruebas de caída e impacto para evaluar la resistencia a rupturas y la exposición de partes peligrosas. Las pruebas eléctricas también ayudan a prevenir fallas de aislamiento que podrían causar chispas, descargas eléctricas o incendios.
- UL 4200A, Productos que Incorporan Baterías de Botón o Tipo Moneda – Este estándar cubre aparatos electrónicos domésticos que utilizan baterías de botón o tipo moneda, como controles remotos, calculadoras, pequeñas linternas y otros dispositivos. El estándar requiere que los compartimentos de baterías estén asegurados con una herramienta para evitar que los niños accedan a ellas y las ingieran accidentalmente. Las pruebas evalúan la efectividad de estos cierres.
- ASTM F963, Especificación de Seguridad del Consumidor para la Seguridad de los Juguetes – Este estándar ayuda a garantizar que los juguetes no presenten riesgos mecánicos, físicos, químicos o eléctricos durante el uso normal o un abuso razonablemente previsible. Las pruebas incluyen caídas, impactos, piezas pequeñas, bordes y puntas afiladas, inflamabilidad y accesibilidad a baterías. Estas pruebas ayudan a prevenir asfixia, lesiones, incendios y riesgos eléctricos, permitiendo que los juguetes se mantengan seguros durante el juego repetido.
Elegir juguetes eléctricos certificados no solo es una cuestión de calidad, sino una medida preventiva para evitar riesgos innecesarios en el hogar. Los estándares desarrollados por UL Standards & Engagement se crean mediante un proceso de consenso que reúne a expertos técnicos, representantes de la industria, autoridades y academia. Su adopción contribuye a mejorar la seguridad del producto desde la fabricación hasta el uso por parte del consumidor, haciendo de la seguridad un elemento fundamental del diseño y una herramienta clave para fortalecer la confianza del consumidor.
Fotografía: Cortesía de UL Standards & Engagement


















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