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¡No que no, sí que sí, ya volvimos a salir! convocante grito de las activistas de Amnistía Internacional


México: la falta de voluntad política es un obstáculo para erradicar las violencias contra las mujeres y para la vigencia de sus derechos humanos

“¡No que no, sí que sí, ya volvimos a salir!”, al convocante grito de esta consigna y con el ritmo de fondo de una batucada, activistas de Amnistía Internacional en la CDMX, y en diversos estados del país, participan hoy en la emblemática marcha por el Día Internacional de la Mujer (8M), para manifestarse contra la dominación y opresión institucionalizada y sistemática basada en el género, por la exigencia de justicia, por la igualdad y el fin de la violencia de género.

Contingentas de activistas de Amnistía Internacional marcharon en los estados de México; Guanajuato; Michoacán; Puebla; Veracruz; San Luis Potosí; Querétaro y Baja California, entre otros. En la CDMX la contingenta de Amnistía Internacional salió de la Glorieta de las Mujeres que luchan.

Como cada año, millones de mujeres en todo el país toman las calles ejerciendo su derecho a la libertad de expresión y manifestación para reiterar la exigencia al Estado mexicano de instaurar políticas públicas adecuadas y eficaces para lograr la igualdad de género y el respeto pleno a los derechos humanos de las mujeres y las niñas. Desde Amnistía Internacional vemos con preocupación que el aparato institucional y legal creado desde hace más de 30 años para ese fin en México, si bien ha tenido avances, éstos se dan con lentitud y sus resultados no alcanzan aún niveles promisorios de cambio.

“Desde Amnistía Internacional reiteramos al Estado mexicano que respete el derecho de las mujeres a manifestarse pacíficamente y se abstengan de realizar detenciones arbitrarias o uso indebido de la fuerza. Nuestro llamado tiene como antecedente la represión que sufrieron colectivas feministas en 2020 –que se manifestaban contra la violencia de género–, por parte de las fuerzas de seguridad en los estados de Guanajuato, Sinaloa, Quintana Roo, el Estado de México y la Ciudad de México. Los hechos fueron documentados en nuestro informe México: La era de las mujeres. Estigma y violencia contra mujeres que protestan”, declaró Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de Amnistía Internacional, sección mexicana.

“Las mujeres mantenemos nuestra exigencia porque se ponga fin a los feminicidios, a la violencia sexual y física, a las que se suma la digital; así como la trata de personas. Demandamos la vigencia de nuestros derechos sexuales y reproductivos; la despenalización completa del aborto; el reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres de la diversidad y de las personas con capacidad de gestar; de las madres que buscan a sus hijas desaparecidas; de las mujeres indígenas; de las madres con infancias; de las mujeres con discapacidad y de las mujeres migrantes”.

“La lista es larga y el Estado mexicano, sexenio tras sexenio, sigue sin estar a la altura de la responsabilidad que tiene ante las mujeres que somos más de la mitad de los habitantes de este país”, agregó Edith Olivares Ferreto.

“Es necesario advertir también que, además de su legislación interna, el Estado mexicano adquirió compromisos internacionales en pro de los derechos de las mujeres, entre ellos la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, considerada el marco de políticas internacional más exhaustivo para concretar los derechos humanos de las mujeres. Sin embargo, desde Amnistía Internacional vemos que la falta de voluntad política del Estado es un obstáculo para cumplir con dicho instrumento y para que las instituciones encargadas de las políticas públicas en materia de género funcionen”, precisó Edith Olivares Ferreto.

Lucha sostenida

El 8M es la fecha emblemática en la que las mujeres toman las calles para reclamar la vigencia de sus derechos humanos. Pero a lo largo del año las colectivas feministas organizan también talleres, conferencias, jornadas de reflexión, acciones simbólicas, entre muchas otras actividades, en algunas de las cuales se cuenta con el acompañamiento de Amnistía Internacional.

Es una lucha que no termina y que tiene el impulso de un movimiento de mujeres muy jóvenes, que es muy amplio y diverso, que mantiene vivas las exigencias y la esperanza de que la situación de las violencias contra las mujeres cambié en México.

Fotografía: Cortesía de Amnistía Internacional, sección mexicana



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