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Rituales para recordar y agradecer lo vivido con las mascotas

La ofrenda para una mascota habla de la historia que una familia construyó con ella. Un collar, su juguete o una fotografía pueden parecer objetos sencillos, pero para quienes compartieron años a su lado tienen un significado muy particular

Cada año, con la llegada del Día de Muertos, fotografías, flores de cempasúchil, veladoras y objetos personales ocupan un lugar en las ofrendas mexicanas. En algunos hogares también aparecen un collar, un juguete, un plato favorito o la imagen de un perro, gato u otro animal de compañía que formó parte de la vida familiar. Su presencia refleja el vínculo que existe con ellos y la manera en que su memoria se ha integrado a esta tradición. 

Para Pets in the Sky, empresa con más de 10 años de experiencia en servicios funerarios para mascotas en la Ciudad de México, estos rituales representan una oportunidad para agradecer la historia construida a su lado y mantener presentes los momentos vividos con ellas.

La relación entre los perros y los rituales funerarios tiene raíces profundas en la cultura mexicana

Entre las creencias asociadas al Mictlán se encuentra la del perro que acompañaba a las personas fallecidas durante su recorrido por el inframundo y las ayudaba a cruzar el río. Su figura quedó así vinculada simbólicamente con el tránsito entre la vida y la muerte.

En años recientes, el 27 de octubre ha cobrado un significado especial dentro de estas celebraciones. Según una creencia popular que se ha extendido en México, ese día las almas de todos los “amigos incondicionales” regresan a visitar los hogares donde vivieron. Por ello, algunas personas preparan desde esa fecha una ofrenda dedicada a sus animales de compañía, incorporándolos también a las celebraciones de Día de Muertos.

Las ofrendas dedicadas a ellos también se construyen a partir de elementos personales. Una imagen puede ocupar un sitio especial, mientras que juguetes, collares, premios, recipientes con agua o algún objeto que formó parte de su rutina evocan su personalidad y la convivencia cotidiana. Las flores de cempasúchil, tradicionalmente asociadas con el camino que guía a quienes regresan durante estas fechas, conservan su significado dentro de estos homenajes.

“Una ofrenda para una mascota habla de la historia que una familia construyó con ella. Un collar, su juguete o una fotografía pueden parecer objetos sencillos, pero para quienes compartieron años a su lado tienen un significado muy particular. Son una manera de recordar y agradecer lo vivido”, señala Adrián Rodríguez-Granada Madrid, socio y director general de Pets in the Sky.

Fotografía: Cortesía de Pets in the Sky



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